Total, que hace un par de meses le dije a mi hijo nº 2 (ojo, yo ya numeraba a mis hijos antes de que Tarantino escribiera el guión de KB) que si quería, le podía enseñar a programar este verano. Y ha querido. Y encima se lo ha contado a un compinche suyo. Y también ha querido.
Así que desde hace cuatro días estoy enseñando a dos futuros BOFHs a programar en LOGO.
Hijo nº 2 (a partir de ahora Hnº2) y su compinche tienen 11 años, un ordenador y conexión a internet. Vamos, que en nada estarían echados a perder. De hecho, el amigo de Hnº2 es de los que escribe en msniano ("ola q tl" y cosas así), y Hnº2 es un fanático del StarCraft.
Sin embargo, bajo esa apariencia de niños de 11 años, he descubierto que se esconden dos niños de 11 años con ganas de aprender. Serán cabrones.
Quizás sean mis dotes pedagógicas. Quizás sea el 38 especial que descansa al lado de mi teclado. No importa, Hnº2 y su compinche están aprendiendo. Y ya apuntan maneras. De hecho, son los putos amos del repeat.
Entre nosotros, y no es pasión de padre, pero estoy casi seguro de que Hnº2 es uno de los que escribe algunas de las rutinas de matrix. Vale, sí, es una putada. Manda a tomar por culo nuestra civilización. Con seis líneas de código. Pero, ¿no os sentiríais orgullosos?. Seis líneas de código. Y dos son comentarios:
to arregla :mundo
; Dedicado a mi madre
; Esto o arregla el mundo o nos echamos unas risas.
cs rt 90
undo :mundo
end
Sí, ya sé, "Dedicado a mi madre". Pero, coño, hay que leer entre líneas.